domingo, 24 de febrero de 2008

And the winner is...

Últimos retoques a los decorados, repaso exhaustivo de los últimos detalles, carreras, voces destempladas, nervios a flor de piel. Todo preparado. ¿Todo? A ver, otra vez, venga, los de iluminación, vamos, probando otra vez, la intensidad de la luz, orientación adecuada, calidez ambiental, vale, no os vayáis, por si acaso. Vamos al escenario, deprisa, a ver ese metro, eso es, la altura adaptada a cada uno de los protagonistas, no, dos centímetros más, ahí está. ¿Hemos medido la temperatura? ¿Cómo que hace dos horas? Vamos, otra vez, 25º, no es mucho, puede producir sudor y brillos indeseados en la cara de los actores, 23,5º, vale, déjalo así de momento. Maquillaje, ¿todo en orden? De acuerdo.

Es la víspera, cientos de técnicos se afanan para que nada falle en la gran noche. Los dobles -igual peso y estatura- comprueban de nuevo la idoneidad de cada elemento, son sus cinco minutos de gloria. Es la noche, la gran noche para la consolidación definitiva de los actores.

-And the winner is...
-No, oiga, no estoy hablando de cine. Ni de oscars. Estoy hablando de teatro. Del debate.

6 comentarios:

FPC dijo...

Palmito, palmito, palmito: o sea, aplauso.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Longfinger dijo:

Permítime, y sin que sirva de precedente, que te corrija. Como profundo conocedor de la política patria que eres, has errado como un pardillo. El encabezamiento idóneo hubiera sido " And the winners are...". Porque, ¿ha perdido alguno de los dos?. No, de ninguna manera. Los dos se proclaman vencedores absolutos e incontestables. Los dos han derrotado al contrario y le han hecho morder el polvo.
Luego, para sacarnos de dudas, vienen las encuestas. ¿Es posible que difieran tanto unas de otras?. ¿Y los tertulianos?. Yo cada día entiendo menos. Pero no desesperéis amigos. En una semana más y mejor. Pero por favor que no se olvide. La pregunta es en PLURAL, porque volverán a ganar los dos y nosotros lo que perderemos, son horas de sueño.
Un saludo.

amart dijo...

Querido FPC, gracias por el guiño. Eso es lo que tiene conocernos casi de memoria. O se posee una maleta llena de años compartidos en tantas cosas, o no se puede hacer una alusión tan plena en seis palabras (que son cuatro).
Otro abrazo.


Querido Longfinger, no tengas empacho en que tu apostilla sirva de precedente, porque corregirme a mí debe formar parte de lo habitual.
¿Conocedor profundo de la política patria? ¡No lo quiera Dios! ¿Tan mal me quieres? Dejémoslo en simple observador, como tantos miles de víctimas de los comediantes. Por lo demás, muy acertado en tu comentario. Por cierto, ¿te diste cuenta de la carita de orgasmo que se les ponía a Acebes y Caldera cuando se dirigían a sus respectivos y entregados prosélitos?

Anónimo dijo...

Todo un número, sí señor. Estoy convencida de que Don Zp, participó de niño en Teatro, como actividad complementaria en el colegio. Y Don Rajoy... bueno, Don Rajoy, debería hacerlo aunque sea ahora, nunca es tarde.

Con lo que a mí me gustaba el teatro, señor. Hasta ese gusto me lo van a quitar.

Me encanta verte, amigo. Beso.

DIARIOS DE RAYUELA dijo...

Como en Los Goya, querido Amart -qué alegría volverte a leer recuperando el buen pulso anterior a la pérdida-, la vencedora fue La soledad. En este caso no la película, sino la del elector que anda de perfil entre el fuego cruzado, que sortea como puede las tricheras donde llevan tiempo encastilladas dos formaciones políticas que, a mi juicio, deberían ponerse de acuerdo en muchas de las cosas que unen a gran parte de los electores que apoyan a unos y otros. Aunque éstos, en los que se ha inoculado igualmente el virus de la bipolaridad, parezcan haber olvidado también que no son tribus diferentes.
Un abrazo.

amart dijo...

Mi querida Respi, como sin duda sabes, la palabra hipócrita, deriva del griego clásico "hypokrités", actor teatral. Está todo dicho.
Un beso.



Querido Diarios, me alegro mucho del reencuentro. Gracias.
La idea que encabezas con "a mi juicio", denota que lo tienes, y bueno. El problema es, una vez más, que estamos en esta bárbara Hispania nuestra -una de las dos españas ha de helarte el corazón, don Antonio dixit-.
¿Cuántas generaciones habrán de pasar para que el sentido común arrase en las urnas?
Un abrazo.